Por ahora es sólo una idea, una necesidad y un alarde. Pero me gustaría escribir alguna cosa que me inquiete y compartirla.
Y algunos atrevidos versos.

domingo, 4 de mayo de 2014

Realmente debo estar algo loca porque esto que estoy escribiendo en vez  de deprimirme me divierte. (2011-2013)

ESTADÍO  METAFÍSICO  SIN  INTENCIÓN
O  MUERTE  EN  LA  TARDE

AMOR LETAL


Creo en esta tarde desagradecida,
de la misma nada consecuencia,  
que ya nada intentará y sucederá sin motivo.

Nada recuerda.
Nada pretende.

Ya ningún elemento molesta
una mirada previa a ese sufrimiento
que es ahora tan largo instante, pálida sombra.

Nada recuerda.
Nada defiende.

Acaso repare cercanos ayeres esta tarde,
entre la sencilla creencia en el amor sin tiempo
y una consciente certeza de aquella letal indiferencia.




POESÍA MÍNIMA

Me aburrí
me fui
volví
esperé
entendí
crecí
sufrí
enfermé
extrañé
lloré
y te amé.





ATAQUE DE AMOR INESPERADO


Es tan natural y decididamente incongruente
la inédita sensación que me sucede
tan espontáneamente estos largos días
estirados de la tenue luz al incendio de la tarde.

Y es tan insensato lo que me acontece
todas las noches desde esa noche luminosa
de blanquísima luna extrañamente brillante
desparramada sobre casi toda oscuridad oculta.

No puedo decidir entender o dejarlo pasar
si la sola mención aniquila la imagen
que me aborda al pensar apenas un poquito
en esta circunstancia que dispersan los tiempos.

Y así vienen estos tiempos de extrañeza
que me asaltan subrepticiamente acalorados
con la destreza de acabarme el alma
imponiendo saltos de emoción siempre tiernos.

Tan efímeros y constantes que me asolan
convirtiendo en imposible mi ritmo vital
cuando desoigo la llamada de la mente fiel
que me protegía y ahora desapareció en el aire.

Y así espero un escape que sea de sutil ligero
de toda sensación real de preocupación
en un avance que resulte camino verdadero
hacia algún desenlace irreverente de mí misma




MISTERIO

Siento el frío desenlazado en la tarde
siempre tiempo aparte de la mañana
en que, tan persistente, caí en cuenta
sin entender razón en esta insistencia.

Pasado el tiempo de otorgar sentido,
este discurso improbable y ocasional
es final cuestionable al insensato día,
siempre sospechoso de opaca rutina.

Y siento el silencio correr despacioso
sobre toda la piel de la vida presente
en la sorda carrera que me impusiera
un sagrado deseo sepultado en olvido.




QUE TARDE

Que tarde  se hizo y yo esperando
la llegada inútil del último esfuerzo
redoblo apuestas en una loca carrera
de dormidas razones rescatadas en vano.

Pensando en sueños de íntima fuerza
un  viejo deseo ya deshojado de ternuras
se aprisiona entre la imaginación perniciosa
de la impune herencia de nuestro desencuentro.

Que tarde para tanta palabra solitaria
destinada a un monótono ritual de olvido
en una incidencia verdadera  sin correlación
de toda necesidad de toda urgencia de toda vida.






BÚSQUEDA

Encontraré algo más sensato que hacer
en cuanto te comunique mis ilusiones vanas
en esta hoja en blanco, ensuciada ya livianamente,
tal como correspondería a una insensata determinación.

El futuro me es tan esquivo, siempre, tanto
cuanto más intento establecerme reglas de forma,
corriendo alocadamente tras de mi propia y única sombra,
en un tonto derrotero de única mano y trayectoria recta sin fin.

Y eso será todo por ahora, que se le va a hacer, lo pasajero es tan abundante.




DERROCHANDO TIEMPO

Como si el camino fuera el de un insecto pequeño,
como si a mi paso fuese improbable el peligro.

La mirada siempre a los costados, obsesiva,
ignora futuros a cada minuto, a cada segundo.

Inmóvil, se recrea en el recuerdo piadoso, el tiempo.





SABIÉNDOTE


Deseo seguir conociéndote, tanto, tanto más
durante todo el tiempo
de una existencia posible y honda
y abrazar rodeándote,
sin alma ya y tan despojada, así, 
incuestionable,
al recordarnos derrotados sin matar el fuego,
al revelarnos siempre vivos.




CIERTO


1.Cierta incomprensión

Amanecerán respuestas, eso creo,
mientras espero
la dulce mañana soleada.

Pero no estoy tan segura…

En esa realidad las fantasías declaran
presumibles encuentros
en el borde mismo.



2. Cierto desencuentro

Alguna cuestión,
fuera de foco al verla
desencontrada de mi historia
y de toda acongojada remembranza,
se entrelaza y ya me sorprende totalmente
en una imposibilidad nueva pero desestructurada.

Pero no estoy tan segura.




 ALGUNAS NOTAS


Quisiera descansar un poco

Quisiera descansar un poco
y de mi propia urgencia
ser el verdugo
y volver al tiempo de la
sola existencia.


Quizás

Quizás deba dejar de insistir en tratar de
conocer, saber, entender o comprender
algo de todo
o quizás simplemente dejar de
hablar tanto conmigo misma.



Destellos

Persigue la vida algún raro designio
que ciega o apenas alumbra
mientras toda medida
esquiva al tiempo.



Ser paciente ser

Para un tiempo de paciencia infinita
se necesita una ilusión de eterna constancia
y un poco de confianza derivada de la pasiva locura
que nos acomete sólo en las tardes magníficas y lluviosas.



Sentimental

Ni recuerdo el temblor del miedo
ni el ahogo de la emoción profunda
en tu abrazo desmedido y desafiante.



Contemplativa

Nada sé sino contemplarte
-encandilada estoy-
y mis ciegos ojos
aún así te ven.           



Designio

Abrumada casi siempre me encuentro
pensando con sospechosa obsesión
en las cosas que fuera de la mente viven.



Suicidio

Cayó lentamente en un sopor injusto
-deshonroso e inevitable ensueño-
y al desprender el vestido cotidiano
se desnudó aparentando no hacer nada.



Pasajeros

Siempre será un ensayo el vuelo
sobre cada ruta de volátil rumbo
y es cada historia sólo un intento
y será sólo leyenda toda su razón.



Cansancio

Intento torpemente
resistir el agobio de la rutina que se cae
apenas impulsada por la piel sobre toda la sangre
y no resisto en el fondo no resisto sólo reincido enmudecida.




Arrimando a la luz un poco

Encuentro incuestionable mi tenue presencia                 
escondida detrás de la oscura sombra de mis ojos.

Y mi insignificante vida resulta reafirmada a cada instante
a pesar de la luz algo escasa y de tenue resplandor que me revela.



Insensatez

Correr creando el camino.
Soñar despertando a todos.
Interrumpir la calma muerte.
Vivir y regresar anónima.



A veces

Necesitamos un pequeño impulso
y algo de locura es lo más cuerdo
para derrotar la mala suerte a besos.













CUESTIÓN DE TIEMPO


ADIOS

Tu recuerdo dulce en el recuerdo
destaca la sonrisa incierta de los ojos
en la inusitada sombra de tu rostro.

Me despedí sin pena.

Una sola sensación magnífica y leve
ilumina ese completo vacío
en reflejos de honda carnadura.

Nunca lloré la ausencia.

Un raro placer bajo la piel
lleva hasta la médula las infinitas formas
de mi vida acostumbrada al miedo.

Lo que fue ya no tendrá un final.





OLVIDÉ  LA LLUVIA

Tan complicada estoy que no escucho
y me arrepiento pronto
de insistir en esta anomalía que dio
en un desgano provocado e inconsciente.

Vi la lluvia y no la sentí sobre la piel.

Saturadas las neuronas de recuerdos,
cegadas las células de energía maliciosa,
no tengo intenciones claras
mientras la lluvia disuelve todo lentamente.

Y en ese tren de cosas la conciencia.

Pobre claridad sobre el doble infortunio
de la imaginación sin deseo
eligiendo caminos ciegos en el laberinto
de la fatal rutina de nuestras decisiones.

Apenas el paisaje detrás de la lluvia.




 EN HORAS DE LA TARDE

Escribo tonterías a las seis de la tarde
rumiando sobre el tiempo
que ya no reconoce lo que fui
ni dónde.

Y me pienso.

Ya no serán las cosas serias
en el aire banal
de un transcurrir cotidiano
de liviana inmediatez.

Y me juzgo.

Jugando con las palabras
me pierdo sin remedio
si nunca entiendo de qué va
lo que fue o será lo que ha sido.

Y recuerdo.

Es de una insensatez este día
que la noche me dejará desolada
en el borde mismo de un abismo
que tiene la constancia del vacío.

A solas. 




EL SILENCIO

De nuevo el silencio
confirma miedos
volviendo invisible el después
en el inesperado frío del presente.

No se correr no llego todavía
no se luchar no lloro todavía.

Toda la vida toda
y estoy en el mismo punto
colgando estrellas de imposible cielo
mientras acierta la tristeza.

No se correr no llego todavía
no se luchar no lloro todavía.




TERNURAS 

No sé que hacer
con lo poquito que queda de ti
apenas añorado en la sombra dulce
de tu caricia rápida y fresca.

Pocas cosas me animan a guardarte.
Ternuras.

El temor estampa escenas
para espantar al olvido
y cuelga mimos y besos
en algún pizarrón del alma.

Pocas cosas me animan a guardarte.
Destellos.

Como sutil miel resguardada
de algún recuerdo agrio
cierta insensata inocencia perdura
en certezas e incertidumbres.

Pocas cosas me animan a guardarte.
Ilusiones.