Por ahora es sólo una idea, una necesidad y un alarde. Pero me gustaría escribir alguna cosa que me inquiete y compartirla.
Y algunos atrevidos versos.

domingo, 4 de mayo de 2014

CUESTIÓN DE TIEMPO


ADIOS

Tu recuerdo dulce en el recuerdo
destaca la sonrisa incierta de los ojos
en la inusitada sombra de tu rostro.

Me despedí sin pena.

Una sola sensación magnífica y leve
ilumina ese completo vacío
en reflejos de honda carnadura.

Nunca lloré la ausencia.

Un raro placer bajo la piel
lleva hasta la médula las infinitas formas
de mi vida acostumbrada al miedo.

Lo que fue ya no tendrá un final.





OLVIDÉ  LA LLUVIA

Tan complicada estoy que no escucho
y me arrepiento pronto
de insistir en esta anomalía que dio
en un desgano provocado e inconsciente.

Vi la lluvia y no la sentí sobre la piel.

Saturadas las neuronas de recuerdos,
cegadas las células de energía maliciosa,
no tengo intenciones claras
mientras la lluvia disuelve todo lentamente.

Y en ese tren de cosas la conciencia.

Pobre claridad sobre el doble infortunio
de la imaginación sin deseo
eligiendo caminos ciegos en el laberinto
de la fatal rutina de nuestras decisiones.

Apenas el paisaje detrás de la lluvia.




 EN HORAS DE LA TARDE

Escribo tonterías a las seis de la tarde
rumiando sobre el tiempo
que ya no reconoce lo que fui
ni dónde.

Y me pienso.

Ya no serán las cosas serias
en el aire banal
de un transcurrir cotidiano
de liviana inmediatez.

Y me juzgo.

Jugando con las palabras
me pierdo sin remedio
si nunca entiendo de qué va
lo que fue o será lo que ha sido.

Y recuerdo.

Es de una insensatez este día
que la noche me dejará desolada
en el borde mismo de un abismo
que tiene la constancia del vacío.

A solas. 




EL SILENCIO

De nuevo el silencio
confirma miedos
volviendo invisible el después
en el inesperado frío del presente.

No se correr no llego todavía
no se luchar no lloro todavía.

Toda la vida toda
y estoy en el mismo punto
colgando estrellas de imposible cielo
mientras acierta la tristeza.

No se correr no llego todavía
no se luchar no lloro todavía.




TERNURAS 

No sé que hacer
con lo poquito que queda de ti
apenas añorado en la sombra dulce
de tu caricia rápida y fresca.

Pocas cosas me animan a guardarte.
Ternuras.

El temor estampa escenas
para espantar al olvido
y cuelga mimos y besos
en algún pizarrón del alma.

Pocas cosas me animan a guardarte.
Destellos.

Como sutil miel resguardada
de algún recuerdo agrio
cierta insensata inocencia perdura
en certezas e incertidumbres.

Pocas cosas me animan a guardarte.
Ilusiones.


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